Trabajo Comunitario

  El rescate de la memoria de los pueblos ha sido el accionar principal del trabajo de nuestro grupo desde el mismo momento en que fue creado. Teatro de los Elementos no trabaja para una comunidad, sino desde ésta, interactuando con ella, estableciendo una relación de intercambio recíproco que posibilite un enriquecimiento mutuo.

La comunidad se construye en las faldas de la cordillera montañosa del Escambray (El Jobero). Esto supone poner en práctica una economía de subsistencia, posibilita acercar a la mayoría de los miembros del grupo a sus pueblos y lugares de origen, nos reafirma como una comunidad particular y nos hará poseedores de un aliento renovador. Nos permite afianzarnos, elaborar una teorización, exponer una estética y sostener argumentos coherentes que dignifiquen el llamado Trabajo Comunitario”. Nuestra noción holística comienza a erigir con mucha fuerza la modalidad de Teatro y Naturaleza. Su práctica nos permitiría abrir las puertas del futuro amasando una artesanía del ritual y la memoria que las sociedades modernas han perdido de vista o tal vez olvidado. Vale aclarar que el término memoria lo interpretamos como praxis del conocimiento, como presente fecundo de los grupos humanos y no como acumulación de recuerdos, tradiciones enquistadas y de traumáticas representatividades. Convocar al hombre a relacionarse con sus ancestros, invocar la animalidad, reencontrar esencialmente al ser humano.

El trabajo comunitario ha sido siempre el eje central del proyecto. La intervención sociocultural de Teatro de los Elementos se formaliza en el trabajo cotidiano con el asentamiento campesino El Jovero, del cual, además, son fuente su principal de empleo. Sin embargo su acción comunitaria se extiende a otras comunidades campesinas, pues uno de los eventos más importantes en la labor de Teatro de los elementos lo constituye la Bienal de Oralidad Cumanayagua Cuenta. En el año 2011 estuvo dedicada al escritor Samuel Feijó y al poeta Luis Gómez. En esta época del año, grupo de todo el país, especialmente grupos de teatro comunitario como Korimakao, se unen a Teatro de los Elementos y llegan a las comunidades tan intrincadas del Escambray cienfueguero como pueden ser El Nicho, San Blas, El Mamey, etc.

Otros espacios bien instituidos del trabajo comunitario lo constituyen los propios proyectos que el grupo lleva a cabo. “Teatro de los elementos: Por un desarrollo cultural sostenible”, por ejemplo tienen la misión de integrar la acción de niños, maestros y actores sociales en general a la impartición de un grupo significativo de talleres de educación artística creados con la participación y la gestión institucional de las escuelitas del Jovero y Entronque Minas, otra de las comunidades cercanas a la sede permanente del grupo.